Cinco erizos africanos rescatados en Neuquén: la venta por redes que terminó en un allanamiento
Un macho albino, una hembra y tres crías fueron hallados en una casa de la capital provincial después de que la Justicia siguiera el rastro de publicaciones en redes sociales. Los animales están bien de salud y quedaron bajo custodia del Cuerpo de Guardafaunas.

Eran cerca de las nueve de la mañana de aquel jueves 10 de septiembre cuando una joven salió de una casa del centro de Neuquén con una caja de cartón en la mano. Adentro, según pudo reconstruir después la investigación, llevaba una cría de erizo africano. No sabía que del otro lado de la calle ya estaban los agentes de la División de Delitos Ambientales esperando la orden judicial para entrar. Esa imagen, la de una persona cargando un animalito envuelto en cartón como quien lleva un regalo, fue la que terminó de confirmar lo que los investigadores venían sospechando desde hacía semanas: que en ese domicilio se vendían erizos por redes sociales sin ningún tipo de autorización. Lo que empezó como un monitoreo de publicaciones en Instagram y Marketplace terminó, esa mañana, con un allanamiento, cinco erizos rescatados y un acta de infracción firmada en el mismo living de la casa.
El caso me llamó la atención porque vuelve a poner sobre la mesa algo que en la sección de Salud y sociedad vemos seguido: la distancia enorme que hay entre lo que parece una venta inofensiva de una mascota exótica y lo que dice la ley. Los erizos africanos, esos animalitos rechonchos con púas que se viralizan en TikTok, están catalogados como fauna exótica en la Argentina. Eso significa que tener uno en casa, y mucho más venderlo, requiere una documentación específica que acredite que el animal viene de un criadero legal, con permisos sanitarios y de origen. Cuando esa documentación no existe, la operación deja de ser una compraventa entre particulares y pasa a ser, potencialmente, una infracción ambiental. Y cuando hay plata de por medio y publicaciones abiertas al público, la figura puede escalar.
Cómo llegó la Justicia hasta la casa
La pesquisa arrancó, según lo que se conoció oficialmente, a partir del monitoreo de publicaciones en redes sociales donde se ofrecían erizos a la venta. A partir de esos avisos, los investigadores de la División de Delitos Ambientales pudieron vincular las publicaciones con un domicilio puntual de Neuquén capital. Con esa información en la mano, pidieron la autorización judicial correspondiente y el procedimiento se concretó en las primeras horas del jueves. Cuando el personal llegó al lugar se encontró con la joven intentando retirar una cría en una caja de cartón, lo que permitió avanzar con el allanamiento y sumar de inmediato al Cuerpo de Guardafaunas, que tomó intervención en el lugar.
- Un macho albino adulto, el más llamativo del grupo por su coloración totalmente blanca.
- Una hembra adulta, en buen estado general.
- Tres crías, una de ellas la que la joven intentaba retirar cuando llegó el procedimiento.
- Una jaula que funcionaba como refugio, junto a comederos y alimento, que también fueron secuestrados.
Un veterinario del área de Bienestar Animal del municipio revisó uno por uno a los cinco ejemplares y confirmó que estaban en buenas condiciones generales de salud. Eso es importante remarcarlo, porque no siempre que se rescata fauna exótica el cuadro clínico es este. En otros operativos hemos visto animales desnutridos, con heridas o mantenidos en condiciones de hacinamiento. En esta oportunidad, más allá de la infracción legal, el estado sanitario de los erizos no parecía comprometido. De todos modos, los cinco quedaron bajo resguardo del Cuerpo de Guardafaunas mientras la causa avanza y se define su destino definitivo, que suele pasar por centros de fauna especializados o programas de reubicación habilitados.
Por qué una venta en redes puede terminar en un acta de infracción
Para quien nunca se detuvo a pensarlo, comprar un erizo africano por Marketplace puede parecer tan simple como comprar un par de zapatillas. Se coordina por chat, se acuerda un punto de encuentro, se paga y listo. El problema es que, a diferencia de las zapatillas, el erizo es un animal protegido por la normativa de fauna silvestre. Venderlo sin papeles lo expone a uno como vendedor y a quien lo compra como tenedor de fauna exótica sin autorización. Las sanciones pueden ir desde multas hasta el secuestro de los animales y, en los casos más graves, acciones penales por tráfico de fauna. Por eso, antes de avanzar con cualquier compra de este tipo, conviene chequear si la especie está permitida en el país y exigir la documentación que lo acredite. Si esa documentación no aparece, lo más prudente es no cerrar la operación, porque uno puede terminar, sin querer, formando parte de una cadena de tráfico ilegal.
Vuelvo a la imagen de la joven con la caja de cartón en la mano. Seguramente no dimensionaba que ese gesto tan chico, cargar una cría hasta la puerta, era justo lo que le faltaba al expediente para terminar de caer. Cinco erizos africanos, un macho albino que seguro iba a ser la estrella de cualquier video, una hembra y tres crías, terminaron esa mañana a salvo, en resguardo de Guardafaunas, en lugar de repartidos por distintas casas de Neuquén. Lo que empezó como una venta por redes terminó como un recordatorio de que, cuando se trata de fauna exótica, lo que parece simple no lo es.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Transformaron una casa abandonada en un restó para comer ramen en Neuquén: por qué se ha hecho popular

Un fruto seco ayuda a mejorar la salud de los riñones: cuál es y cómo conseguirlo

No es sólo contar calorías: 8 consejos de alimentación para combatir la obesidad
