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Miércoles, 30 de septiembre de 2026
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Cuando la falta de aire deja de ser "cosa de la edad": la fibrosis pulmonar que tarda hasta dos años en diagnosticarse

Una enfermedad silenciosa, que deja cicatrices en los pulmones y puede pasar inadvertida incluso en pacientes con enfermedades autoinmunes. Especialistas argentinos explican por qué el tiempo pesa y qué señales hay que tomar en serio.

PC
Paola CardozoSalud y sociedad · · 4 min de lectura
Cuando la falta de aire deja de ser "cosa de la edad": la fibrosis pulmonar que tarda hasta dos años en diagnosticarse

Lo conocí a Don Pedro una madrugada de invierno, en la guardia del hospital. Habia llegado con la ropa mal puesta, la bufanda anudada a las apuradas y esa respiracion entrecortada de quien siente que el aire no le alcanza. Tenia 64 anos, jubilado, y me dijo casi como pidiendo perdonas: "Es la edad, senora, uno ya no es lo que era". No era la edad. Cuando le preguntamos cuanto hacia que la falta de aire lo acompanaba, se quedo pensando. "Y, dos anos, mas o menos". La fibrosis pulmonar ya le habia tomado buena parte del pulmon, y el hombre llevaba 24 meses convenciendose de que era un capricho del reloj biologico.

Lo que dice el neumonologo: la edad no es sinonimo de normal

A esa historia le pongo nombre y apellido medico porque la repite el doctor Juan Ignacio Enghelmayer, neumonologo del Hospital de Clinicas especializado en enfermedades pulmonares intersticiales. El profesional insiste en un punto que parece de sentido comun pero que en el consultorio se olvida: perder capacidad de hacer esfuerzo no es una consecuencia automatica de cumplir anos. Las enfermedades intersticiales son mas frecuentes despues de los 60, si, pero que la falta de aire aparezca no significa que haya que encogerse de hombros y seguir.

Cuando uno imagina al pulmon, piensa en una especie de esponja suave que se infla y se desinfla como un globo. La fibrosis hace exactamente lo contrario: convierte esa esponja en un cuero duro, lleno de cicatrices que ya no dejan pasar bien el oxigeno a la sangre. Es como si las paredes de la casa se llenaran de humedad y revoque viejo que nadie puede sacar: el aire sigue entrando, pero cada vez circula peor. Esas cicatrices son permanentes y, segun cual haya sido el origen, el tratamiento cambia. Por eso los medicos se empeñan en distinguir las causas: puede estar atada a una enfermedad autoinmune, a particulas que se inhalaron en un trabajo o a determinados medicamentos. Cuando no se encuentra ninguna razon, se la llama idiopatica.

Las senales que encienden la alerta

  • Dificultad para respirar que se intensifica en pocos dias o aparece con esfuerzos minimos: consulta urgente, sin demora.
  • Falta de aire al subir dos pisos, cargar las bolsas o caminar una cuadra que antes se toleraba sin problema: es momento de pedir un turno.
  • Tos seca que se instala y no se va, sobre todo si no hay moco ni fiebre que la explique.
  • Sensacion de cansancio constante al hacer actividades cotidianas, sin una causa cardiologica o de anemia que lo justifique.

Esas pistas no alcanzan, por si solas, para confirmar una fibrosis pulmonar. Para orientarse, el medico repasa los antecedentes, las exposiciones a polvos o sustancias, y pide estudios respiratorios. La tomografia de alta resolucion es la que muestra los cambios en el tejido pulmonar. Y hay un detalle casi de detective que cuenta Enghelmayer: en la auscultacion pueden aparecer unos ruidos parecidos al sonido del velcro cuando se despega, un indicio que el profesional entrenado sabe reconocer y que para el paciente suele pasar totalmente inadvertido. Es como si al apoyar el oido contra la pared de la casa se escuchara un crujido raro que delata la humedad detras del revoque.

El caso especial de las enfermedades autoinmunes

“En una cohorte argentina en la que participe, el 35 por ciento de los pacientes con enfermedad pulmonar intersticial asociada a autoinmunidad no presentaba sintomas respiratorios. Y dentro de ese grupo, el 40 por ciento tenia una afectacion extensa en la tomografia.”Fabiana Montoya, jefa de Reumatologia del Hospital Ramos Mejia

La cifra que maneja Montoya cambia la mirada. Cuando alguien tiene una enfermedad autoinmune, los pulmones pueden estar comprometidos sin que la persona tosa ni se ahogue. Es como una gotera escondida detras del placard: nadie la ve hasta que la mancha aparece en el techo de la cocina. Por eso, en esclerosis sistemica los controles pulmonares se piden desde el diagnostico. En artritis reumatoidea, la busqueda se concentra en quienes tienen factores de riesgo, para no pasar por alto lo que no da sintomas.

Vuelvo a Don Pedro. Cuando le explique lo que tenia y por que la falta de aire no era un capricho del calendario, me miro como quien recien se cae de la cuenta. "Y yo pense que era porque estoy viejo", repitio, ahora con la voz mas baja. Por eso uno escribe esta nota: para que la proxima vez que alguien sienta que le falta el aire al subir la escalera, no se lo atribuya a los anos. La fibrosis pulmonar existe, puede tardar hasta dos anos en diagnosticarse, y mientras tanto va dejando cicatrices que no se borran. La consulta a tiempo, y los estudios que el medico indique, marcan la diferencia.

PC
Paola CardozoSalud y sociedad

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