Cuti Romero cabeceó la calma del Atlético en Mendizorroza y dejó al Colchonero a dos puntos de la cima
El defensor argentino selló el 2-1 sobre Alavés a dos minutos del final, en un partido que Julián Álvarez reventó desde que entró y que dejó al equipo de Simeone como único escolta del líder de La Liga.

El cabezazo de Cristian Cuti Romero a dos minutos del final fue la foto fija de una noche que el Atlético de Madrid se había complicado solito en Vitoria. El Colchonero ganaba cómodo en el primer tiempo, se durmió, se lo empataron con un penal insólito y recién lo destrabó el central argentino, que se mandó al área como un nueve más y empujó el centro de Álex Baena para el 2-1 definitivo en Mendizorroza. Tres puntos que valen oro y que lo dejan a dos del líder de La Liga, con la Champions asomando el martes en el horizonte.
El arranque había sido un regalo. A los 33 minutos, Alejandro Grimaldo abrió el marcador tras una combinación en el área con Jonathan David y definió sin respuesta para el arquero local. Todo controlado, todo tranquilo, todo Atlético. Pero este equipo tiene un manual propio para arruinar las tardes placenteras: a los 45 más seis, Robin Le Normand le cometió un penal innecesario a Toni Martínez y Lucas Boyé lo cambió por gol. Empate justo para un Alavés que nunca se entregó y que peleó cada pelota como si fuera la última.
Álvarez entró y la cancha cambió de dueño
Simeone movió el banco en el entretiempo y la lectura fue perfecta: afuera Jonathan David y Ademola Lookman, adentro Julián Álvarez y Álex Baena. La Araña entró enchufada, como cuando vuelve a Buenos Aires y se prende al asado antes que nadie. A los 16 del segundo tiempo le metió una diagonal que le dobló las piernas al lateral Ángel Pérez, el árbitro revisó en el VAR, se comió la amarilla y le sacó la directa. Alavés se quedó con diez y el partido se tiñó de rojiblanco.
Con uno más, el Atlético se plantó en campo rival y mereció ganarlo antes. Álvarez se hizo cargo del tiro libre de esa misma infracción y la pelota se estrelló en el poste derecho, con esa crueldad que tiene el fútbol cuando la Araña hace todo bien menos el gol. Alavés, mientras tanto, se replegó en bloque bajo y asomó con algunos contragolpes que hicieron pasar un susto que en Vitoria, con 32 grados a la sombra y un sol que no perdona, se sintió el doble.
El gol que llegó cuando ya se olía el empate
El alivio llegó a los 88. Romero se proyectó como un tercer delantero, se anticipó en el segundo palo y conectó de cabeza el centro de Baena. Cabeza de defensor, corazón de nueve. Mendizorroza se calló y el banco del Cholo festejó como si fuera una final. Quedó la sensación de que el Atlético ganó un partido que debería haber cerrado antes, pero también la certeza de que este equipo, aun con sus errores, tiene gol hasta en la última línea.
Con la victoria, el Colchonero se acomodó segundo en la tabla, a dos puntos del líder, y el martes recibirá al Manchester United por la Champions, con la obligación de mostrar una versión más prolija que la de esta noche en Vitoria. Sobre Romero, la pregunta queda flotando: fue una solución de emergencia del Cholo o el inicio de un recurso de área que se va a repetir cada vez que el partido se trabe. Por ahora, al menos, la respuesta fue de titular.
- Atlético de Madrid quedó segundo en La Liga, a dos puntos del líder, tras ganarle 2-1 a Alavés en Mendizorroza.
- Cristian Romero, de cabeza a los 88 minutos, marcó el gol del triunfo tras un centro de Álex Baena.
- Julián Álvarez ingresó en el entretiempo y forzó la expulsión de Ángel Pérez con una infracción que el árbitro terminó cambiando por roja directa.
- El próximo compromiso del Colchonero será el martes ante Manchester United, por la Champions League.
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