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La biopic de Moria Casán ya tiene más abogados que capítulos: dos hijos de Vadalá la llevan a la Justicia

A menos de un mes del estreno en Netflix, la serie sobre la vedette suma una segunda demanda de la familia de su exmarido. Ramiro Vadalá incluyó al director de la producción entre los demandados. Los reclamos apuntan a la representación del padre y piden plata y disculpas públicas, no que se saquen las escenas.

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Marta TolabaCultura y espectáculos · 10 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Dicen que el biopic es el género más delicado del audiovisual moderno y la serie de Moria Casán en Netflix no tarda nada en confirmarlo. A menos de un mes de su estreno, la producción acumula dos demandas judiciales iniciadas por hijos de Luis Vadalá, el exmarido de la vedette. La primera fue de Ingrid; la segunda, de Ramiro, que decidió ir un paso más allá y meter en el reclamo al director del proyecto.

La movida tiene su propia novela judicial: dos hermanos, hijos del mismo hombre, demandando por separado a la misma plataforma. Ingrid ya tuvo su primera audiencia. Ramiro, en tanto, presentó su acción contra Netflix, la productora y Moria, y agregó como demandado a Javier Van de Couter, el director. La primera audiencia de esta segunda causa está prevista para fines de septiembre.

Por qué demanda la familia Vadalá

Los fundamentos son tres y están bien marcados: daño psicológico, daño moral y perjuicio a la imagen del padre. Según la demanda, la serie muestra a Luis Vadalá en situaciones de consumo de sustancias y de violencia, escenas que habrían habilitado críticas públicas sobre su figura. También cuestionan una secuencia en la que el personaje aparece desnudo frente a una hija menor de edad.

Una aclaración importante para los que todavía no vieron la producción: la serie no menciona el apellido Vadalá en ningún momento. Al personaje se lo llama siempre por su nombre de pila. Pero eso, al menos en lo judicial, no parece haber cambiado demasiado el reclamo.

Y acá viene un dato que a mí, como espectadora y como periodista, me hace ruido. En 2007, el propio Luis Vadalá contó en primera persona varios de los episodios que hoy aparecen ficcionados en la pantalla, con cámaras prendidas las 24 horas dentro de Gran Hermano Famosos. O sea: si los mismos hechos fueron relatados por el propio protagonista en vivo y en directo, el argumento del daño moral empieza a pedir bastante esfuerzo para sostenerse.

Qué pide cada demanda y qué respondió Moria

La demanda de Ramiro, según trascendió, no solicita que se editen los capítulos ni que se eliminen las escenas con el personaje. El planteo es más bien económico: un resarcimiento cuyo monto se definirá en una audiencia posterior. Y suma, como gesto que suele ser más difícil que la plata, un pedido de disculpas públicas.

Desde la vereda de Moria, su abogado César Carozza salió a cuestionar varios puntos de la demanda. Lo más resonante fue su respuesta al reclamo por una escena donde el personaje es presentado con un origen humilde y trabajo en mecánica. "¿Y eso es menospreciar a alguien? ¿Ser mecánico es despreciar a alguien?", preguntó durante el debate público sobre la causa. La pregunta cae como un balde de agua fría sobre uno de los argumentos centrales de la familia.

“¿Y eso es menospreciar a alguien? ¿Ser mecánico es despreciar a alguien?”César Carozza, abogado de Moria Casán

Recomendación de la semana: mirar con los ojos bien abiertos

Si te interesa el tema, mi consejo es ver la serie entera antes de opinar. No alcanza con los títulos de los portales: hay escenas que se cocinan a fuego lento y construyen un retrato que recién se entiende sobre el final. Y, por las dudas, tené cerca los subtítulos: la historia real de Moria se cruza con la de Vadalá en puntos donde la diferencia entre verdad y ficción se vuelve un tema central.

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Marta TolabaCultura y espectáculos

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