La dieta DASH despeja una de las grandes dudas clínicas en pacientes hipertensos medicados
Un ensayo presentado en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association mostró que este plan alimentario, rico en potasio, no elevó el mineral a niveles peligrosos en adultos bajo tratamiento farmacológico, lo que abre la puerta a una prescripción más amplia.

Desde hace décadas, la dieta DASH —un esquema que privilegia frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y lácteos bajos en grasa, y al mismo tiempo limita las carnes rojas, la sal y los azúcares añadidos— viene ocupando un lugar de privilegio entre las recomendaciones para controlar la presión arterial alta, y en mi recorrido por consultorios y centros de salud de Buenos Aires he escuchado a colegas repetir una y otra vez la misma inquietud: ¿qué pasa cuando un paciente ya toma medicación y, además, se le sugiere un menú naturalmente rico en potasio? La respuesta llegó esta semana desde Boston, y me parece relevante recorrerla con detenimiento porque toca un punto que, en la práctica cotidiana, condiciona decisiones terapéuticas.
El problema clínico de fondo es la hiperpotasemia, es decir, la acumulación excesiva de potasio en sangre, que puede provocar arritmias graves. Las personas con enfermedad renal crónica son las más expuestas, porque sus riñones depuran el mineral con menor eficiencia. A ese factor se suma que algunos fármacos muy usados —ciertos antihipertensivos, tratamientos para la insuficiencia cardíaca y medicamentos para la diabetes tipo 2— favorecen la retención de potasio, lo que llevaba a muchos profesionales a ser prudentes, cuando no directamente a evitar, la indicación de la dieta DASH en estos perfiles.
Qué evaluó el nuevo estudio
- Se analizaron datos combinados de los ensayos clínicos GoFresh y GoFresh Rx.
- Se estudió a adultos con diagnóstico de hipertensión y distintos grados de función renal, con y sin tratamiento farmacológico.
- Se midió el comportamiento del potasio en sangre en quienes adoptaron la dieta mientras tomaban diferentes clases de antihipertensivos.
- No se detectaron incrementos del mineral que alcanzaran rangos de riesgo.
La investigación fue presentada en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association y, según me parece importante subrayar, aún no fue revisada por pares, por lo que sus conclusiones deben leerse con la cautela que impone cualquier resultado preliminar. En diálogo con la prensa especializada, Marian Budu, coordinadora de investigación clínica en el Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston y autora principal del trabajo, fue clara al recordar que la dieta DASH tiene eficacia demostrada para mejorar la presión arterial, pero también advirtió que los niveles peligrosos de potasio pueden aparecer en quienes combinan antihipertensivos con antiinflamatorios como el ibuprofeno, por lo que el monitoreo clínico sigue siendo necesario.
“Este estudio de seguimiento confirma que no hubo aumentos significativos de potasio, incluso en pacientes que tomaban medicamentos capaces de elevarlo.”Kevin Volpp, director del Centro Penn para Incentivos de Salud y Economía del Comportamiento de la Universidad de Pensilvania
La palabra de Volpp, director del Centro Penn para Incentivos de Salud y Economía del Comportamiento de la Universidad de Pensilvania, resulta clave porque recuerda que el ensayo original GoFresh ya había mostrado mejoras en la presión arterial con este plan: lo que ahora se agrega es la tranquilidad de que, en el subgrupo de pacientes medicados que más preocupaba a los clínicos, el mineral no se descontroló. Queda flotando, sí, una advertencia que los propios autores se encargaron de repetir: hay que seguir controlando, sobre todo cuando se mezclan antihipertensivos con antiinflamatorios de uso corriente, y conviene no perder de vista la función renal de cada paciente antes de dar por sentado que el camino está despejado. En definitiva, lo que esta investigación aporta es una herramienta más para que los equipos de salud prescriban con mayor confianza, sin resignar la prudencia que siempre debe acompañar a un tratamiento cardiovascular.
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