Viernes, 11 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Frontera Informa

PortadaVida

La feria que convierte a Neuquén en una gran biblioteca a cielo abierto

La 13.ª edición abrió sus puertas en el Museo Nacional de Bellas Artes con más de 100 stands, 600 actividades programadas y la expectativa de superar las 250.000 visitas del año pasado. Memoria, Borges y libro gratuito para los vecinos, las claves de una propuesta que ya es un clásico de la Patagonia.

PC
Paola CardozoSalud y sociedad · 11 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Lo vi con mis propios ojos este viernes, mientras caminaba entre los pasillos del Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén: familias enteras, docentes con carpetas bajo el brazo, jubilados que se acercaban a husmear las primeras mesas, chicos de escuela secundaria que no paraban de sacarse fotos con los escritores. La Feria Internacional del Libro Marcelo Martín Berbel volvió a abrir sus puertas por decimotercera vez y, tal como me lo habían anticipado, la sensación es la de entrar a una gran biblioteca a cielo abierto, de esas que uno imagina cuando era chico y soñaba con un mundo hecho solamente de páginas.

Una grilla enorme, con memoria y Borges como ejes

La edición de este año se extenderá hasta el 20 de septiembre y gira alrededor de un lema que no es casual: "Libros que transforman una ciudad en movimiento". Como me explicaron los organizadores mientras recorríamos el predio, la propuesta se sostiene sobre dos pilares bien definidos. Por un lado, la memoria a 50 años del golpe de Estado de 1976, un tema que atraviesa buena parte de las charlas y presentaciones. Por el otro, la figura de Jorge Luis Borges, a 40 años de su fallecimiento, que vuelve a las mesas de debate con la vigencia de siempre. Son dos aniversarios que pesan, y la feria los toma como una oportunidad para leer el presente a través de los libros.

Los números ayudan a dimensionar lo que pasa adentro: más de 100 stands-editoriales, comerciales e institucionales-, 600 actividades inscriptas en la grilla oficial y más de 200 escritores y escritoras confirmados. Para que todo ese caudal de propuestas tenga lugar sin superposiciones, la organización decidió abrir todos los auditorios desde las 15 y programar la última exposición a las 21. Es, en la práctica, como tener la cocina de una casa encendida toda la tarde: hay que mover las hornallas a tiempo para que cada comida salga en su punto.

  • Entrada libre y gratuita para todo público.
  • Más de 100 stands con editoriales, librerías e instituciones culturales.
  • 600 actividades en la grilla oficial, entre charlas, lecturas y talleres.
  • Más de 200 escritores y escritoras invitados de distintos puntos del país.
  • Auditorios abiertos de 15 a 21 para absorber la demanda de público.
  • 10.000 estudiantes con visitas educativas guiadas ya reservadas.
  • Stand gratuito para libreros con domicilio fiscal en Neuquén.
  • Stand gratuito para autores neuquinos como política de apoyo al sector local.

Lo que más me llamó la atención, después de charlar con varios docentes que estaban acomodando a sus cursos en los pasillos, es el capítulo escolar de la feria. Son 10.000 chicos y chicas de distintas instituciones neuquinas los que ya tienen programada su visita educativa guiada a lo largo de los días que dura la muestra. Es una cifra que impresiona: una pequeña ciudad entrando en silencio, fila tras fila, a recorrer mesas, preguntar precios y llevarse, casi siempre, un libro bajo el brazo. Si lo pensamos como un edificio, la escuela es la medianera que conecta a la feria con la calle: sin esa medianera abierta, el calor cultural no pasa.

Otro punto que merece destacarse es el esfuerzo por no dejar afuera al circuito local. Los libreros con domicilio fiscal en la ciudad acceden a un stand sin pagar un peso, y lo mismo ocurre con los autores neuquinos, que participan de forma gratuita. Es una decisión política, me dijeron en la organización, sostener al sector editorial de la ciudad y evitar que la feria se convierta en un escenario donde solo las grandes editoriales de Buenos Aires tengan voz. En tiempos de concentration, este tipo de gestos se parecen a mantener encendida la luz del palier: no resuelve todo, pero impide que la casa quede a oscuras.

La edición anterior cerró con 250.000 visitantes, un récord que los organizadores confían en superar este año. Si se cumple, la feria habrá duplicado con creces el público de muchas ciudades mucho más grandes. La muestra lleva el nombre de Marcelo Martín Berbel, ex subsecretario de Cultura de Neuquén fallecido en 2019, a los 44 años, que fue el principal impulsor de que la feria se instalara de manera permanente en la ciudad. Por eso, más allá de las cifras, lo que vuelve a verse estos días en el museo es algo que a Berbel le hubiera gustado: una ciudad que se mueve al ritmo de los libros.

Voy a volver el fin de semana, con la libreta llena de anotaciones, a escuchar a alguno de los escritores que me recomendaron y a conversar con los lectores que se acerquen. Mientras tanto, la pregunta queda flotando en el aire de Neuquén, como el polvo de papel que siempre dejan las ferias: ¿pensás ir este finde? ¿Qué autor o actividad te atrae más?

PC
Paola CardozoSalud y sociedad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo