Lunes, 28 de septiembre de 2026
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La juguetería Tío Mario bajó la persiana en medio de una caída semestral cercana al veinte por ciento en el sector

El cese de actividad de la cadena se produjo en un escenario de menores ventas que alcanza a fabricantes, importadores, distribuidores y comercios, según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete.

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Iván Escobar NazarCampo y producción · 28 DE SEPT DE 2026 · 2 min de lectura

El estado de la actividad juguetera en la Argentina durante el primer semestre de 2026 dejó un saldo adverso, con un retroceso en las ventas cercano al veinte por ciento en la comparación con igual período de 2025, de acuerdo con la información suministrada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ). En ese contexto, la cadena Tío Mario comunicó el cese de sus operaciones y llevó adelante, durante el fin de semana, una liquidación final de mercadería que funcionó como último tramo de su presencia en el mercado.

La comunicación de la juguetería resultó tan breve como elocuente. En sus redes sociales, la empresa publicó el mensaje “¡Liquidamos todo por cierre! ¡Últimos días!”, una convocatoria que se viralizó rápidamente y que estuvo acompañada por comentarios de usuarios que lamentaban la despedida de un comercio identificado con el consumo familiar. La liquidación se extendió hasta el sábado, cuando finalmente se concretó el cierre definitivo de la cadena, luego de ofrecer al público los productos que aún formaban parte de su inventario.

Un retroceso que excede al primer semestre

El cuadro semestral se inscribe en una tendencia de mayor extensión temporal. Según los registros de la CAIJ, el mercado de juguetes se contrajo cerca de un veintidós por ciento entre 2015 y 2025, una cifra que corresponde a un período distinto del relevamiento semestral pero que pone de relieve que las dificultades comerciales ya se encontraban presentes antes de 2026. La entidad describió de ese modo un proceso de debilitamiento sostenido que no se agotó en los últimos meses ni respondió a un único factor.

“La evaluación abarcó así tanto la producción como los canales por los que los juguetes llegan a los compradores, e involucró a fabricantes, importadores, distribuidores, mayoristas y jugueterías.”Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales y Comercio Exterior de la CAIJ

La mirada de los fabricantes y los cambios en el consumo

Desde el sector fabril, el presidente de la CAIJ, Matías Furió, había advertido con anterioridad sobre las dificultades que enfrentaban los productores para organizar el calendario de cara al Día del Niño, dado que los fabricantes necesitaban adquirir materias primas con el objetivo de que los artículos estuvieran disponibles en las góndolas en un plazo inferior a los dos meses, un ritmo operativo que la retracción del mercado volvía especialmente complejo de sostener.

A las cifras comerciales, Benítez sumó observaciones referidas al comportamiento del consumo. En su descripción, los juguetes físicos disputan tiempo de uso con las pantallas, un desplazamiento que modifica los hábitos de juego en los hogares y que reduce la frecuencia con la que se incorporan nuevos productos al mercado. A ese fenómeno se agregó la disminución de la cantidad de hijos por mujer, un factor que achica el universo de usuarios potenciales y que, para la cámara, integra el conjunto de variables que configuran el escenario actual de la actividad.

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Iván Escobar NazarCampo y producción

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