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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Neuquén bajo el agua: seis departamentos en alerta naranja y un país mirando al cielo

El Servicio Meteorológico advierte por tormentas fuertes, granizo y acumulados de hasta 50 milímetros en pocas horas. Recomendaciones para circular, proteger la casa y armar el kit de emergencia.

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Paola CardozoSalud y sociedad · · 3 min de lectura
Neuquén bajo el agua: seis departamentos en alerta naranja y un país mirando al cielo

Eran cerca de las cuatro de la tarde cuando don Julio, un criador de chivitos de Loncopué, vio oscurecer el cielo sobre el puesto y sintió esa señal en la nuca que tienen los que vivieron más de un temporal en el norte neuquino. Entró a la cocina, desenchufó la heladera, sacó la garrafa al costado de la pared y empezó a correr las chapas sueltas del galpón. Lo hizo por instinto, sin esperar el parte oficial. A esa misma hora, la pantalla del Servicio Meteorológico Nacional se llenaba de naranja: seis departamentos de Neuquén quedaban bajo alerta por tormentas fuertes, con granizo y ráfagas que podían dejar entre 20 y 50 milímetros acumulados en cuestión de horas.

La advertencia, que rige desde la tarde de este lunes y se extiende hasta la noche, alcanza a Loncopué, Picunches, Ñorquín, Añelo, Pehuenches y Chos Malal, en el corazón del interior provincial. En esas zonas se esperan tormentas con frecuente actividad eléctrica, caída de granizo y vientos intensos. El parte aclara que los registros pueden incluso superar los 50 milímetros en puntos localizados, algo que no es menor cuando el agua cae sobre tierras secas y quebradas, como suele ocurrir en la región.

Adónde llega la alerta amarilla y qué se espera en la zona cordillerana

El resto de la provincia no se salva del todo. Bajo alerta amarilla figuran Confluencia, Picun Leufu, Catán Lil, Collón Curá y Zapala, donde los acumulados previstos oscilan entre 10 y 20 milímetros, con granizo ocasional y ráfagas. En los sectores bajos de Aluminé, Huiliches y Lácar el panorama se repite, aunque en las alturas la lluvia da paso a nevadas que pueden complicar aún más la circulación por rutas de montaña.

  • No salir de la casa salvo que sea estrictamente necesario y mantenerse lejos de puertas y ventanas durante las ráfagas.
  • Asegurar o retirar objetos sueltos del patio y la galería: macetas, tendederos, sillas plásticas, chapas.
  • Mantener desagües y sumideros limpios para evitar que el agua entre por los resumideros.
  • Si el agua ingresa a la vivienda, cortar la luz desde el tablero antes de pisar el piso mojado y desenchufar los electrodomésticos.
  • No circular por calles anegadas: el agua puede ocultar pozos, tapas abiertas o alcanzar niveles peligrosos en minutos.
  • Armar un kit de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, botiquín, radio a pilas y linterna, y cargar el celular con tiempo.

La comparación que sirve para entender el alerta naranja

Para dimensionar de qué hablamos cuando decimos alerta naranja, vale una imagen de la casa: imaginen la canilla de la cocina abierta a pleno durante una hora sobre una pileta de lavar ropa. Eso, multiplicado por todo un departamento y concentrado en pocas horas, es lo que pueden descargar estas tormentas. La alerta amarilla, en cambio, sería equivalente a dejar la canilla apenas abierta, suficiente como para anegar veredas y provocar cortes de luz, pero sin la violencia del naranja.

Quien quede atrapado al aire libre durante una tormenta debe buscar refugio de inmediato en un edificio, una vivienda o un vehículo con las ventanillas cerradas, y evitar árboles, postes y espacios abiertos. Los teléfonos de Protección Civil, Bomberos y Policía conviene tenerlos escritos en un papel y a la vista, porque cuando se cae la señal y se va la luz, la memoria suele fallar en el peor instante.

Don Julio, mientras tanto, ya pasó la primera punta de tormenta. Tenía la cocina a oscuras, el mate en la mano y la perra echada a los pies. Desde la puerta vio cómo el agua corría por el callejón de tierra como un arroyo crecido. Mañana, cuando aclare, revisará los alambrados y contará los animales. Por ahora, con la garrafa a resguardo y el celular cargado, se sienta a esperar. Es lo que recomienda Defensa Civil y, sobre todo, lo que dicta el sentido común de quien sabe que, en la meseta neuquina, al naranja hay que tomarlo en serio.

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Paola CardozoSalud y sociedad

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