Resident Evil según Cregger: cuando el cine mira por la cerradura del joystick
El director traslada al filme la cámara al hombro del jugador y arma una pesadilla con haz de risa. La apuesta se aleja de los guiones clásicos de Capcom y vuelve, con ironía, a la pregunta de siempre: ¿se puede filmar lo que se juega?

Hay una escena, casi un minuto largo, donde un tipo corre por una avenida infestada de zombis que llueven desde los balcones. No es un plano abierto, no es un plano general. Es una cámara pegada a la nuca, girando con el cuello del protagonista, latiendo con su respiración. Y uno, sentado en la butaca, entiende algo que pocas adaptaciones de videojuegos logran: que la primera persona del terror no es la del espectador, es la del que juega. Eso es lo que Zach Cregger, el mismo de Barbarian, decidió traer a su Resident Evil. Y vaya si lo trajo.
La película no tiene nada que ver con Leon, ni con Claire, ni con esa mansión que ya vimos cien veces. Cregger tira el canon de Capcom a la basura y se queda con lo único que le interesa de la franquicia: la mecánica. La pregunta que lo guio durante la promoción fue simple y, a esta altura del fenómeno, casi filosófica: cómo se siente jugar un Resident Evil. Y la respuesta la fue a buscar al cine con la ayuda del director de fotografía Dariusz Wolski, un señor que viene de filmar cuatro Piratas del Caribe y de aguantarle a Ridley Scott más de una década.
Hombro, angular y un guiño a Resident Evil 4
El recurso es de manual gamer: cámara al hombro del personaje, lentes angulares, una unidad ligera que sigue a Bryan por arriba o por detrás. Es el idioma visual de Resident Evil 4 y de todo lo que vino después. Si jugaste, reconocés el movimiento antes de que el cerebro lo procese: avanzás, mirás hacia los costados, la cámara se acomoda, el mundo se ordena alrededor de tu próxima decisión. Cregger y Wolski copian esa lógica cuadro por cuadro, giro por giro.
(Acá va una obviedad que sin embargo casi ninguna película de videojuegos entiende: el jugador no mira una escena, la construye. Y eso no se filmó nunca en serio hasta ahora.)
Cuando la cámara se queda quieta, el montaje entra a hacer el trabajo del joystick. Después de que Bryan sale de las alcantarillas, los cortes van recortando el espacio en pedazos, mostrándole al espectador hacia dónde mira el personaje y, sobre todo, qué viene después. La película alterna ese montaje con primeros planos de sus reacciones y con planos subjetivos que nos plantan dentro de su cabeza. Es una Gramática del Control Translucido, pero con zombis.
Hay un mérito extra que pocas veces se menciona: Cregger rescata del olvido al ciudadano común que se topa con el apocalipsis sin guion previo. No es el soldado entrenado, no es la sobreviviente con pasado oscuro. Es un Bryan cualquiera que reacciona como reaccionaríamos cualquiera, lo cual, en un género inundado de elegidos, ya es un acto de resistencia cinematográfica. (Y sí, hay que decirlo: en medio del reparto, hay un actor secundario que se roba cada escena en la que aparece. Atenti al crédito cuando vean la película, vale la pena.)
La pregunta que la película deja colgando
Cregger no respondió todos los interrogantes. Dejó viva la pregunta que movió toda la pieza: qué otros recursos del lenguaje interactivo pueden sobrevivir al salto al cine. Lo que hizo Resident Evil es mostrar el camino. Lo que viene después depende de quién se anime a caminarlo sin pedir permiso a la franquicia.
Recomendación concreta: si jugaste Resident Evil 4 alguna vez y sentiste ese cosquilleo en la nuca cuando la cámara giraba hacia un pasillo oscuro, esta película te va a devolver esa sensación durante casi dos horas. Si nunca tocaste un joystick de la saga, andá igual: la propuesta funciona como thriller con golpes de humor negro y, sobre todo, como un experimento narrativo que merece verse en pantalla grande. No la miren en el teléfono, se nota.
Marta Tolaba, Cultura y espectáculos.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Karol G vuelve a la Argentina y se muda al Monumental: más grande, más risueña, menos sorpresas

Ranking de las películas más populares en X para ver esta noche

Netflix suma la trilogía de ‘El Señor de los Anillos’ y los fans reaccionan con una sola duda
