Jueves, 17 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Frontera Informa

Sangre, polvo y hermanas: Disney+ se anima a una distopía vampírica berlinesa

City of Blood adapta una novela gráfica alemana y propone un Berlín futuro donde los vampiros manejan el mercado negro. Repaso de una serie que mezcla reencuentro familiar y ciencia ficción con goticismo.

MT
Marta TolabaCultura y espectáculos · 16 DE SEPT DE 2026 · 2 min de lectura

A veces uno se pregunta por qué ciertas plataformas gastan millones en vampiros cuando todavía no resolvieron el problema del wifi. Pero bueno, aquí estamos: Disney+ estrenó City of Blood, una serie que toma una novela gráfica alemana y la convierte en ocho episodios de distopía con colmillos. Y les digo algo: el resultado es más interesante de lo que sugiere el título genérico.

La historia gira en torno a Bea y Phoebe, dos hermanas separadas de chicas que vuelven a cruzarse en un Berlín que ya no es el que conocíamos. Una pandemia partió Alemania en pedazos, el cambio climático hizo el resto y la ciudad sobrevive entre polvo, calor infernal y escasez de lo más básico: agua, luz y, por supuesto, esperanza.

Una Berlín que ya no es Berlín

Lo más atractivo del planteo es el escenario. No estamos ante una Gotham de utilería: la Alemania fragmentada responde a una lógica de recursos escasos y cupulas climatizadas para los que pueden pagarlas. Mientras la mayoría se arregla con lo que tiene, los sectores acomodados viven encerrados en burbujas con aire acondicionado. Vampiros incluidos, que necesitan la sangre como negocio y el sol como enemigo íntimo.

(Me permito la observación: cuando los vampiros controlan el narcotráfico de sangre y quieren meterse en política, uno piensa que el mundo ya está demasiado raro como para necesitar ficción. Pero la serie va un paso más allá y lo cuenta con ritmo.)

  • Bea, la hermana que creció con comodidades bajo una madre adoptiva.
  • Phoebe, la que aprendió a rebuscarse en la ciudad rota.
  • Un mercado negro de sangre que mueve el poder real.
  • Cúpulas con clima artificial para los privilegiados.
  • Vampiros organizados como facción criminal con ambitions políticas.

La narración arranca lenta, lo advierto. Los primeros capítulos se toman su tiempo para presentar el universo y a sus habitantes antes de hacer chocar las tramas. Hay líneas familiares, maniobras del hampa y postales de los barrios más castigados. A veces uno siente que le están explicando el mundo en vez de dejarlo descubrirlo, pero la serie gana cuando las dos hermanas empiezan a mirarse de frente.

La joyita que nadie conoce

Quiero rescatar a alguien: la actriz que compone a Phoebe, cuyo nombre no voy a inventarles porque no figura en el material que manejo, merece que le presten atención cuando aparezca en pantalla. Es el tipo de personaje que sostiene la cuota emotiva sin pedir permiso, y en una producción de este calibre eso vale doble. También el trabajo de dirección artística para construir el Berlín polvoriento tiene más oficio del que parece a primera vista.

Si les interesa una serie que combine distopía climática, vampiros con agenda sindical propia y un vínculo entre hermanas como motor, City of Blood merece al menos los primeros tres capítulos. Después decidan. Recomendación concreta: vean el segundo episodio de noche, con las luces bajas y un vaso de algo tinto. No, no es requisito del guion. Pero ayuda.

MT
Marta TolabaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo