Sábado, 12 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Frontera Informa

Travis Knight le declara la guerra a la inteligencia artificial con un muñeco de plastilina

El director de Laika defiende el stop motion como trinchera humana antes del estreno de Wildwood, la película que su propio estudio califica como la más difícil de su historia

MT
Marta TolabaCultura y espectáculos · 11 DE SEPT DE 2026 · 2 min de lectura

Acá estamos, en 2025, discutiendo si una computadora puede reemplazar a un señor que mueve figuritas con los dedos. Y mientras el debate se pudre en foros de internet, Travis Knight, el hombre que puso a Laika en el mapa, planta bandera: el stop motion es arte porque está hecho con las manos, y la inteligencia artificial no. Punto. Sin matices. Sin tibieza.

Knight tiene 52 años y un curriculum que avala cada palabra. Debutó como director con Kubo y las dos cuerdas mágicas, se llevó una nominación al Oscar y desde entonces no paró de alternar entre el barro artesanal y la acción real. Dirigió Bumblebee, le tocó He-Man y los Masters del Universo y ahora vuelve a lo que mejor sabe hacer: mover muñecos cuadro por cuadro durante 140 minutos. Ciento cuarenta. A mano. Sin atajos.

La película más difícil de Laika

Wildwood se estrena el 23 de octubre y el propio estudio la describe como lo más difícil que encararon en su historia. Cada fotograma se construye físicamente antes de ser capturado. El tráiler ya circula y muestra una factura visual que parece sacada de un sueño febril, con cada movimiento producto de paciencia quirúrgica. No hay render que valga. Hay dedos, hay hilo, hay silicona pintada a las tres de la mañana.

“La IA es realmente contraria a todo lo que defendemos en Laika, porque en Laika, en el centro de todo lo que hacemos, está el artista”Travis Knight
  • El stop motion exhibe sus marcas humanas, las imperfecciones y el tiempo invertido
  • La animación por IA produce resultados sin ese rastro, sin proceso visible
  • Knight reconoce que la IA es una tecnología asombrosa, pero le falta lo esencial
  • Contar historias consiste en imbuir de alma lo que hacés, sostiene el director
  • Para él, esa diferencia define si una obra puede considerarse arte o no

El rescate de hoy

(Un paréntesis al margen: en medio del ruido por las máquinas, rescato a los animadores de Laika que llevan años armando rostros con ojos de vidrio y articulaciones de acero. Gente cuyo nombre no aparece en los afiches pero sin la cual Kubo, Coraline o Los Boxtrolls no existirían. Son los verdaderos autores de esta pulseada contra el algoritmo.)

La distinción que traza Knight no es solo técnica. Es filosófica, casi militante. Mientras medio mundo celebra lo que la IA puede generar en segundos, él reivindica el valor de lo que tarda semanas. La película que llega a los cines el 23 de octubre es, en ese sentido, un manifiesto con plastilina y látex.

Mi recomendación concreta: si pueden, vean Wildwood en pantalla grande. El stop motion se disfruta en la penumbra del cine, con el silencio que merece cada fotograma armado a fuerza de paciencia. Y de paso, celebren que todavía queden directores dispuestos a defender el oficio con la boca llena de razones.

MT
Marta TolabaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo