Una plaza, un tensiómetro y una pregunta que se repite: por qué la presión alta no se toma como algo normal
Una jornada en Cipolletti reunió controles gratuitos, talleres de RCP y una advertencia que el cardiólogo Pablo Schvartzman repite cada semana: la edad no habilita a convivir con valores elevados. La nota recorre lo que pasó en el Complejo Cultural y por qué cada medición en casa puede cambiar la consulta.

Lo vi con mis propios ojos el sábado, mientras recorría el parque del Complejo Cultural Cipolletti: una vecina se sentó frente al puesto de cardiología, se acomodó el tensiómetro en el brazo y esperó en silencio a que el número apareciera en la pantalla. Cuando leyó 14 de máxima, miró al cardiólogo como pidiendo permiso para preocuparse. El médico no la dejó seguir adivinando: le dijo que ese valor, a cualquier edad, merece atención. Esa escena, multiplicada por decenas, fue el corazón de la jornada "Cipolletti cuida tu corazón", una propuesta abierta que coordinó la Municipalidad y que reunió a equipos de salud, instituciones y vecinos en torno a un mensaje simple y algo incómodo: la presión arterial elevada todavía se subdiagnostica, y muchas veces se la justifica con la frase "ya tengo edad".
El turno que empezó con un control en la plaza
Esa persona atendida temprano fue, según contó el cardiólogo Pablo Schvartzman, una de las que decidió dar un paso más y pidió un turno para hacerse su primer control completo. Esa decisión, en apariencia pequeña, condensa el espíritu de la tarde: pasar de medir por curiosidad a comprometerse con un seguimiento médico. La jornada combinó la prevención de todos los días con la preparación para los peores escenarios. Hubo mediciones de presión arterial, un taller de reanimación cardiopulmonar (RCP), explicaciones sobre cómo usar un desfibrilador externo automático, vacunación, una caminata con marcha activa y hasta un espacio dedicado a la lactancia materna, a cargo de la Universidad de Flores.
El cuaderno de la presión, ese objeto que el médico siempre pide
Una de las recomendaciones que más insistió Schvartzman durante la jornada fue llevar al consultorio un registro escrito de las mediciones. Para entender por qué vale la pena anotarlo, sirve la comparación de la casa: la presión arterial es como el termómetro de la caldera, no la mirás una sola vez para decidir si la calefacción funciona, la mirás a lo largo de los días para ver cómo viene la curva. Por eso, a sus pacientes les indica medirse a diario y anotar los valores durante, al menos, una semana antes de la consulta. Esa planilla, señaló, le permite al médico ver si el tratamiento está bien calibrado o si hay que ajustar algo, algo que un control aislado en el consultorio, con el paciente nervioso y apurado, muchas veces no deja ver.
“El endurecimiento de las arterias que puede acompañar al envejecimiento no quiere decir que tengamos que tolerar una presión más alta.”Pablo Schvartzman, cardiólogo
Por qué la edad no "autoriza" una presión más alta
Durante la jornada también circuló una pregunta que escuché repetir en varias mesas: si las arterias se endurecen con los años, ¿no es lógico que la presión suba un poco y haya que aceptarlo? Schvartzman fue claro al desarmar esa idea. Explicó que, aunque el envejecimiento vascular es un proceso real, eso no convierte a un valor alto en algo normal ni tolerable. La diferencia es clave: una cosa es entender por qué a cierta edad la presión tiende a elevarse y otra, muy distinta, es resignarse a convivir con números que aumentan el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular. La médica Ayelén Quijada, directora municipal de Protección Civil, coincidió en el objetivo general del encuentro: acercar información básica sobre enfermedades cardiovasculares y promover los controles de rutina, algo que en una tarde de plaza puede empezar con algo tan sencillo como sentarse frente a un tensiómetro.
Quiénes se acercaron y qué se pudo hacer
La convocatoria reunió a profesionales del hospital local, personal de enfermería y residentes de Cardiología de Leben Salud, junto con varias instituciones de la ciudad. Estuvieron presentes el Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias, la Asociación de Lucha contra la Obesidad, el Centro Integral de Patologías Orientadas a la Diabetes y el programa Paso a Paso. La Dirección de Deportes completó la jornada con una caminata con marcha activa seguida de una pausa de relajación, un recordatorio de que mover el cuerpo también cuida al corazón. Y la vecina del principio se fue con su número anotado en un papel, con la idea fija de pedir ese turno que venía postergando y con una certeza nueva: que la edad no le pedía permiso para ocuparse.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Indignante: Abandonó a su gatito en la terminal de Roca para poder seguir viaje sola

Preocupación en la región por el alza de enfermedades evitables y la caída en la vacunación

