Visión perdida: Marvel vuelve a marear la gallina de los huevos de oro con una serie que se explica de más
Paul Bettany y James Spader se cargan al hombro una propuesta ambiciosa, expositiva hasta el hartazgo y que no termina de cerrar ninguna de las ideas que pone en juego

Volvió Visión. Y volvió con barbijo nuevo, acento neutro y un trabajo de medio tiempo en un pub de Edimburgo. Sí, el sintezóide más sensible del Universo Cinematográfico de Marvel está atendiendo mesas en Escocia y haciendo como que no recuerda haber sido, alguna vez, el androide que se enamoró hasta las chapas de una bruja de New Jersey. Cinco años después de su última aparición, Marvel lo rescata en VisionQuest, la nueva serie de Disney+ que tiene todo para funcionar y decide, con bastante empecinamiento, no hacerlo del todo.
La arranca Terry Matalas, el mismo que le dio una segunda juventud a Star Trek: Picard. La historia pone a Visión como un empleado anónimo que, cuando se va a dormir, se mete en un paisaje mental donde conviven inteligencias artificiales varias y un Ultrón recluido, con James Spader haciendo de contrapunto irónico, filoso y bastante divertido. La paz se rompe cuando aparece Paladin, un mercenario de elite que parece sacado de un catálogo de villanos con suscripción, y Tommy, un pibe londinense que roba carteras y arrastra recuerdos de una vida que, técnicamente, nunca tuvo.
Lo que funciona
- La dupla Bettany-Spader: el actor británico le pone el cuerpo a un Visión desorientado y Spader se roba cada escena que pisa, con un Ultrón que parece un profesor de filosofía ebrio.
- La relación paternofilial entre Ultrón, Visión y Tommy, que sostiene el costado emotivo de la serie cuando la trama se lo permite.
- Yocasta, interpretada por T'Nia Miller, que aporta una tensión poco habitual en este tipo de producciones y se banca sola varios tramos.
- El diseño de producción del mundo onírico, que tiene hallazgos visuales interesantes.
Lo que no
Acá es donde la serie empieza a parecerse a un alumno de secundaria preparando un oral: habla, explica, aclara, vuelve a explicar. VisionQuest es una producción obsesivamente expositiva. Los personajes sienten la necesidad de justificar cada movimiento, cada mirada, cada decisión, como si le tuvieran miedo a que el público pierda el hilo. El resultado es agobiante: en vez de confiar en que el espectador va a acompanhar, lo tratan como si recién bajara del colectivo.
A eso se suma otro problema, más de fondo. La serie orbita alrededor de varias ideas al mismo tiempo: los acuerdos de Sokovia, el dilema filosófico del barco de Teseo, la identidad, la memoria, la paternidad, la inteligencia artificial. Tira todos los temas sobre la mesa y no desarrolla ninguno con la profundidad que la propuesta promete. Queda la sensación de estar leyendo el índice de una tesis doctoral en vez de la tesis misma.
El veredicto de quien firma
Dentro de la trilogía informal que arman WandaVision, Agatha, ¿quién si no? y esta entrega, VisionQuest queda última. No es una mala serie: es entretenida, tiene momentos logrados y la dupla protagónica justifica el encendido del televisor. Pero, igual que su protagonista, parece andar buscando una razón de ser que no termina de encontrar. La recomendación, entonces, queda para los fans de Bettany y para quienes quieran ver a Spader haciendo de Ultrón con una copa en la mano: maratón tranqui, en orden, y sin esperar la gran revelación. Para el resto, alcanza con leer el resumen de Wikipedia y ahorrarse los diálogos explicativos. (Algo me dice que la van a mirar igual.)
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Peter Dinklage se suma al elenco de 'Dexter: Resurrection' como un influyente magnate

Blitzcrank, el Noveno Campeón en 2xKO, Confirmado por Error de Riot Games

George R.R. Martin elogia El caballero de los Siete Reinos, pero no está seguro de que enamore a los fans de Juego de Tronos
