Martes, 8 de septiembre de 2026
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Volvió el virus que más preocupa a las madres y padres: las guardias pediátricas se dispararon 187% en un mes

El Virus Sincicial Respiratorio volvió a poner en alerta a toda la provincia. Te cuento qué es, por qué los más chiquitos son los que más la pasan mal y qué herramienta gratuita existe para protegerlos.

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Paola CardozoSalud y sociedad · 8 DE SEPT DE 2026 · 5 min de lectura

A las tres de la mañana, con el termómetro marcando 38 grados y medio, una madre llegó con su nena de cuatro meses a la guardia del hospital público de su ciudad. Le costaba respirar, se le hundían las costillitas al inspirar y cada rato le salía una flema espesa que la ahogaba. La atendieron rápido, le pusieron oxígeno y, después de varias horas, quedó internada con diagnóstico de bronquiolitis. Cuando me contó la escena, todavía se le notaba la angustia en la voz: Es la primera vez que me pasó algo así y la verdad es que no sabía ni qué era esa palabra hasta que me lo dijeron en la guardia. Esa familia, como tantas otras en las últimas semanas, se topó con un viejo conocido que vuelve cada año pero que este 2025 pegó con más fuerza en el segundo tramo de la temporada.

Los números son elocuentes: en apenas cinco semanas, las consultas pediátricas por enfermedades respiratorias en guardias pasaron de 561 a 1.612 por semana, lo que significa un salto del 187 por ciento. Si sumamos grandes y chicos, las atenciones también se duplicaron: de 1.620 a 3.339 en el mismo período. Hablo del segundo pico respiratorio del año, que llegó más tarde de lo habitual y que tiene un protagonista claro.

El virus que se quedó con el protagonismo

Si en el primer pico de la temporada, el villano había sido la gripe o influenza, ahora el que manda en las guardias pediátricas es el Virus Sincicial Respiratorio, conocido por los equipos de salud simplemente como VSR. Se trata de un virus muy frecuente, que se transmite por las gotitas que despedimos al toser o estornudar, y también cuando alguien toca una superficie contaminada y después se lleva la mano a la nariz, la boca o los ojos. En los adultos y en los niños más grandes suele comportarse como un resfrío común: mocos, tos, algo de fiebre y malestar general. El problema, y acá está el punto al que hay que prestarle atención, es cuando baja hasta los pulmones de los más chiquitos.

Bronquiolitis: cuando respirar se vuelve una pelea

En los bebés y en los niños pequeños, el VSR puede avanzar hacia cuadros mucho más serios. La principal complicación es la bronquiolitis, que no es otra cosa que una inflamación de las vías respiratorias más chiquitas del pulmón. Para que se entienda con una comparación de la casa: pensá en las cañerías más finas del sistema de agua. Cuando se tapan u obstruyen, el agua pasa con dificultad. Lo mismo pasa en los pulmones del bebé: los bronquiolos se inflaman, se llenan de moco y al chiquito le cuesta horrores meter y sacar aire. Esa dificultad para respirar es la señal de alarma que tienen que aprender a reconocer las familias. La bronquiolitis también puede derivar en neumonía, que es cuando la infección avanza más adentro del tejido del pulmón. Y hay un dato que a mí, como madre y como periodista, me parece importante remarcar: las infecciones por VSR en los primeros meses de vida se asocian después con más episodios de sibilancias y asma durante la infancia. O sea, lo que pasa hoy en la guardia puede tener consecuencias a más largo plazo.

  • Los menores de un año, y sobre todo los recién nacidos, son los que más riesgo tienen de caer en cuadros graves.
  • La transmisión ocurre por gotitas de saliva, tos y estornudos, y también por contacto con superficies contaminadas.
  • El VSR puede provocar bronquiolitis, neumonía y dejar una puerta abierta a problemas respiratorios en el futuro.
  • Existe una vacuna gratuita para embarazadas que protege al bebé durante los primeros seis meses de vida.

La herramienta que muchas familias todavía no conocen

Frente a este escenario, desde el ministerio de Salud provincial insisten con un mensaje que vale la pena repetir hasta el cansancio: las personas gestantes que cursan entre las 32 y las 36 semanas y media de embarazo pueden vacunarse gratis contra el VSR. La dosis, aplicada durante la gestación, le transfiere anticuerpos al bebé a través de la placenta antes de que nazca. Esos anticuerpos lo protegen durante sus primeros seis meses de vida, justo el período en el que el riesgo de bronquiolitis grave es máximo. Hablo de una herramienta concreta, disponible en los centros de salud y hospitales públicos, que puede cambiarles el año a muchas familias.

Mientras tanto, en las guardias la situación se repite turno tras turno. La nena de cuatro meses de la que te contaba al principio evolucionó bien después de varios días de internación, pero la experiencia le dejó a su familia una marca que no se borra fácil. Cada año, el VSR vuelve. Y cada año, mientras más temprano sepamos qué es, cómo se transmite y cómo podemos proteger a los más chicos, mejor la vamos a pasar. Por eso te lo repito: si estás embarazada y estás entre las 32 y las 36 semanas y media, preguntale a tu obstetra o andá al centro de salud más cercano. La vacuna está y es gratis. Y si en casa hay un bebé con mocos que no se van, con tos persistente o con dificultad para respirar, no hay que esperar: la guardia está para eso. Pasamos por el pico de influenza, ahora nos toca atravesar el del VSR. Y como dice la madre de la nena que te conté, ahora ya sabe: a la próxima, no le agarra desprevenida.

PC
Paola CardozoSalud y sociedad

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