Una melodía de Shanghai que se metió en la Constitución china
Un film de propaganda de 1935, casi una rareza, le regaló al país un himno que hoy figura en la carta magna. La historia tiene de todo: un poeta enamorado, un amigo muerto y un Mao Zedong que eligió entre 694 propuestas.

A veces la historia se escribe en los lugares menos solemnes que uno imagina. No fue en un Congreso, ni en un escritorio del Partido, ni en una plaza con multitudes. Fue en un set de filmación de Shanghai, en mayo de 1935, en plena guerra civil, mientras los chinos todavía no sospechaban que la pelea iba a extenderse catorce años más. Ahí, entre bambalinas de propaganda, nació la canción que terminaría convertida en himno nacional y, con el tiempo, en artículo constitucional. Sí: un tema de película. Las cosas que pasan.
La película se llamó Feng yun er nü, que en Occidente se traduce como Children of Troubled Times, algo así como Hijos de tiempos turbulentos. La dirigió Xu Xingzhi y contaba una historia con todos los condimentos del melodrama revolucionario: un poeta que prefiere el amor y la vida mundana en Shanghai mientras su amigo parte al frente a combatir la invasión japonesa. La muerte del amigo, claro, lo sacude y lo empuja a sumarse a la resistencia. Argumentalmente, un panfleto con zapatos de punta. Pero el público la recibió con entusiasmo, que es lo único que una película de propaganda necesita para sentirse justificada.
Una canción, una guerra y 694 rivales
La canción central se llamó La marcha de los voluntarios. La grabó Pathé Records con las voces de Gu Menghe y Yuan Muzhi, que durante años fueron la banda de sonido oficiosa del sufrimiento chino. Tian Han, el guionista de la película y autor de la letra, fue detenido poco después del estreno por el KMT (el Partido Nacionalista), que no veía con buenos ojos que se les estuviera escribiendo la banda sonora de su propia derrota. A veces la historia castiga a los visionarios.
La marcha se difundió durante los años de guerra y hasta se grabó una versión en inglés en 1941, con la recaudación destinada a la resistencia china. Detalle fino: cuando en 1949 hubo que elegir himno, el comité recibió 694 partituras y letras, y ni así pudieron con la competencia. Mao Zedong dio el visto bueno y La marcha quedó adoptada de forma provisional. Lo provisorio, claro, dura más que lo definitivo: con el tiempo, el tema trepó de solución transitoria a texto constitucional, que es el lugar al que muy pocas canciones de película llegan en este mundo.
Lo que dejó el aniversario
(Acá va un rescate al margen: el verdadero artífice musical fue Nie Er, el compositor, que murió joven y en el extranjero. Si tienen que acordarse de un nombre chino de toda esta historia, que sea el de él.)
La herencia cinematográfica del film también fue curiosa. En 1959, en el décimo aniversario de la República, se estrenó Nie Er, un biopic sobre el compositor del himno. Cuarenta años después llegó The National Anthem, una producción que repasaba la historia de la canción y que, según se cuenta, no tuvo una recepción brillante en taquilla. Parece que cuando contás cómo se hizo un himno, el himno no gana misterio: lo pierde.
- La película se estrenó el 24 de mayo de 1935, en plena guerra civil, bajo la productora Diantong, que poco después cerró por la presión del KMT.
- Tian Han, el letrista, fue detenido tras el estreno: el gobierno nacionalista no le perdonó la canción.
- La grabación original fue de Pathé Records, con Gu Menghe y Yuan Muzhi en las voces.
- En 1949 compitieron 694 propuestas para ser himno: ninguna le ganó a La marcha de los voluntarios.
- Hoy la canción figura en la Constitución china, una rareza jurídica más absoluta que un funk de 1935.
- La película original está completa en Internet Archive, sin subtítulos en español: ideal para los curiosos del celuloide perdido.
Mi recomendación, si les picó la curiosidad, es directa: dense una vuelta por Internet Archive y busquen Children of Troubled Times. Sin subtítulos, sí, pero con paciencia y un traductor a mano se puede apreciar un pedazo de historia que hoy suena cada mañana en las escuelas de China sin que casi nadie recuerde de dónde salió. Y eso, amigos, tiene su poesía.
¿Conocías el origen cinematográfico del himno chino, o te sorprende tanto como a mí que una canción de película haya terminado en una constitución?
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